Al leer “Esto también pasará”, halló consuelo: el dolor no duraría para siempre. Años después, tras grandes conquistas, fiestas y riquezas, volvió a mirar el anillo. Al leer la misma frase, “Esto también pasará”, entendió que la dicha también es pasajera, y que debía vivir con humildad y conciencia.